"Nayib Bukele, presidente de El Salvador, ha tenido dos acercamientos distintos para buscar solución al problema de las pandillas. En 2020, se conoció una investigación que acusaba al gobierno de El Salvador de hacer acuerdos ilegales y pacíficos con las pandillas, en las que se les ofrecían beneficios a sus miembros (como mejores condiciones en las cárceles y reducir las redadas policiales en sus zonas de control) a cambio de una reducción en las tasas de violencia.
Por otro lado, en los últimos meses se decretó el estado de emergencia en el país y Bukele empezó su llamada “guerra contra las pandillas”. Aprobó medidas como el aumento de penas a jóvenes y adultos, la prohibición de cualquier referencia a las pandillas en los medios de comunicación y, extraoficialmente, se conoce que ha impuesto cuotas de pandilleros capturados a la policía."